Actualizado: Martes, 01 de Junio de 2010

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 EL PROTOCOLO MIDI
 

MIDI (Musical Instruments Digital Interface) es el lenguaje que utilizan actualmente muchos instrumentos para comunicarse entre ellos, enviar y recibir datos y sincronizarse. Nació dentro del mundo de los sintetizadores como respuesta a una necesidad de los músicos: controlar varios equipos con sus dos manos y hacer capas de varios sonidos entre ellos.

 

Los primeros resultados de esta nueva tecnología se mostraron en el North American Music Manufacturers Show de 1983 en Los Ángeles. La demostración consistió en dos sintetizadores de distintos fabricantes conectados por MIDI con un par de cables; el representante de una de esas dos compañías tocó uno de los sintetizadores... ¡y el público se alborotó entre muecas de asombro al ver como los teclados sonaban juntos! Al igual que dos ordenadores pueden conectarse por módem, dos instrumentos que soporten el protocolo MIDI pueden comunicarse. La información MIDI tiene un carácter netamente musical: se refiere a comandos play-stop, activación de nota, tempo, volumen, etc, aunque su uso avanzado permite muchas mas posibilidades.

Cakewalk: Programa de entorno MIDI

En este punto vale la pena hacer una aclaración para los más novatos. Uno de los mitos más recurrentes entre los no iniciados es que el MIDI es algo material, un formato de sonido en sí mismo. Eso ha llevado a las tópicas y erróneas expresiones "escucha este MIDI que acabo de hacer", "estoy buscando el MIDI de esta canción", y el más inocente de todos ellos, "quiero pasar este WAV a MIDI". Todos estos conceptos se basan en una mala comprensión del MIDI. El MIDI es un protocolo de comunicación, un conjunto de comandos que circulan entre dispositivos MIDI dando órdenes a los mismos respecto a lo que deben hacer. Lo que suena son los aparatos, no "el MIDI" que, además, tiene otras funciones aparte de controlar la ejecución de sonidos.

Cuando alguien pregunta "cómo pasar de WAV a MIDI", está en la misma situación que aquel que tiene una foto digital (un JPG por ejemplo) de un texto y quiere que esa foto se convierta en formato TXT para usarlo en un procesador de textos. Así como el WAV y el JPG son "fotos" digitales de una realidad material (el sonido y la imagen), el MIDI y el TXT son lenguajes que indican a ciertos dispositivos qué deben hacer. En el caso de un sintetizador, el MIDI le dice qué notas deben sonar, a qué volúmenes, etc; y en el caso de un procesador de textos, el TXT le dice qué caracteres deben presentarse, en qué formato...

Es cierto que existen las tecnologías OCR para leer caracteres a partir de una foto, pero esta técnica está implementada en el audio digital con menos fortuna. Existen programas que pueden identificar tonos a partir de un wav y construir mensajes MIDI a partir de ellos, pero normalmente solo funciona con WAVs monofónicos y no muy complejos.

 

Equipo MIDI Básico

 

Sin duda, los dispositivos MIDI más tradicionales son los sintetizadores. El MIDI se diseñó para comunicarlos entre sí, y esa función desde luego sigue vigente. El MIDI te permite utilizar varios teclados o módulos de sonido a la vez; de esta manera puedes hacer que un sonido de un sinte sea reforzado por el sonido de otro, o simplemente hacer arreglos polifónicos y multitímbricos con varias máquinas sincronizadas.
 


Hay que aclarar aquí la típica confusión de principiante entre sintetizador y teclado. El sintetizador (o sampler, dado el caso) es el generador de sonido, y el teclado simplemente envía mensajes MIDI indicando qué notas deben tocarse y con qué fuerza. Como la mayoría de sintetizadores llevan teclado incluido, mucha gente cree que son inseparables. Pero no es así; hay sintetizadores sin teclado (los llamados "módulos de sonido") y teclados sin sintetizador. Estos últimos son los teclados maestros.

Con la simplificación de los estudios caseros actuales, mucha gente utiliza los llamados teclados maestros o controladores, que no incorporan ningún sonido. Simplemente envían datos MIDI para controlar a otros aparatos (por ejemplo, sintetizadores virtuales, VST's). Esto abarata su precio y hace que la producción musical sea más accesible a todos, si bien los teclados maestros de gama alta pueden ser muy caros. Algunos fabricantes famosos son FATAR (su modelo SL-161 en la foto de abajo), Behringer, M-Audio, Oberheim, Midiman, Roland o Yamaha.

 

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Controlador MIDI: M-Audio 18 XL

El centro de una instalación MIDI es el secuenciador, que centraliza la grabación y reproducción de todos los mensajes MIDI, su edición y sincronización. Lo normal es que esté basado en un programa de ordenador, dado que los ordenadores ofrecen mayor potencia que cualquier sistema de secuenciación hardware, y muestran sus datos en monitores de gran tamaño que facilitan las tareas.

Los secuenciadores software más famosos son sin duda Logic, Cubase y Cakewalk. Cakewalk es el más extendido en América, y los otros dos son líderes en el mercado europeo. Cualquiera de ellos es altamente capaz, destacando especialmente Logic por su environment configurable.

Cubase: Software de Secuenciacion MIDI

 

Otros programas famosos son el Digital Performer de MOTU o la saga Orchestrator de Voyetra; ciertos editores de partituras como Finale tienen funcionalidades de secuenciador MIDI, así como algunos sistemas multipista de audio como Pro-Tools o Nuendo. Todos ellos manejan un gran número de pistas a la vez, así que esto no será un límite.

Si dispones de varias máquinas MIDI y quieres tener un control absoluto sobre ellas, todo debe estar bien conectado y debe gestionarse principalmente desde el secuenciador. Desde este programa podrás grabar todos tus equipos por pistas, y luego cortar, copiar y editar las secuencias. Tú solo podrás completar un arreglo complejo de muchas pistas. Lo normal es comenzar grabando una pista base, y luego ir grabando las demás por encima, mientras suenan las anteriores que has grabado. Así el tema se irá "construyendo" y solo se requiere la intervención de una persona.
 

Pro-Tools: Software de Produccion Musical Profesional.

 

 

 LOS SINTETIZADORES

 

 

A pesar de que los primeros sintetizadores fueron construidos en la década del '20, no fue hasta los años 60 que comenzaron a popularizarse. Su desarrollo tuvo lugar principalmente en los laboratorios de electrónica de las universidades de los Estados Unidos. Allí, algunos pioneros como Bob Moog construyeron prototipos de sintetizadores e hicieron demostraciones.

 

Al principio, el sintetizador era visto como algo puramente experimental y elitista, quizá por el hecho de que sólo algunos artistas de la vanguardia se atrevieron a componer música hecha para sintetizadores.
En el año 1968, un músico llamado Walter Carlos (quien tras un cambio de sexo pasó a llamarse Wendy Carlos) en colaboración con Moog grabó una serie de obras de Johann Sebastian Bach en un disco llamado Switched-on Bach (más conocido en los países de habla hispana como Bach Electrónico), usando un sintetizador Moog modular y una grabadora de 4 pistas. El álbum fue recibido con inusual atención, vendió cientos de miles de copias, fue el primer álbum de música clásica en obtener un premio Grammy así como ser el primer álbum de música clásica en vender un millón de copias y probó al gran público que el sintetizador podía ser adaptado a la música tradicional.

Con el surgimiento de un nuevo mercado los fabricantes diseñaron modelos más pequeños como el Minimoog, además comenzaron a aparecer fábricas en Japón de la mano de marcas como Roland y Yamaha.

Sintetizador: Roland Juno

Los nuevos estilos musicales de los '70, como el rock progresivo, demandaban nuevos sonidos y el sintetizador fue adoptado con gusto. Algunos de los héroes de los sintetizadores de los años 70 fueron Keith Emerson de Emerson, Lake & Palmer y Rick Wakeman de Yes.

Hasta este momento los sintetizadores eran usados para agregar sonidos novedosos a los instrumentos ya existentes. Pero con la llegada de la tecnología digital fue posible que éstos comenzaran a emular instrumentos ya existentes, como vibráfonos y pianos eléctricos.

En esta época, nació la que hoy es considerada la música electrónica de mano de pioneros como el grupo alemán Kraftwerk. Se trata de música repetitiva y algo robótica producida casi exclusivamente por sintetizadores. La música electrónica derivó en subestilos como el technopop o synthpop, donde se destacaron bandas como Depeche Mode, Orchestral Manoeuvres in the Dark, Ultravox, Alphaville, The Human League, Erasure, Soft Cell, Gary Numan, Pet Shop Boys y más en la actualidad grupos como Destroyer, The Russian Futurist o los españoles Limousine.

En 1983 se adaptó la interfase MIDI que permitía a diferentes marcas de sintetizadores comunicarse entre sí y grabar lo que se tocaba en un aparato llamado secuenciador. Esto revolucionó la forma de hacer música ya que cualquiera podía programar aunque no fuera un buen ejecutante. Los sintetizadores más representativos de esta era son el Yamaha DX7 y el Roland D-50.

Sintetizador: Korg Triton Le Pro

A comienzos de los '80 se desarrolló también el sampler o muestreador, que permitía grabar sonidos reales y reproducirlos. Esta tecnología posibilitó lo que es común hoy en día, que se utilicen sintetizadores y samplers para emular casi todos los sonidos existentes.



Sintetizadores Clásicos

En la siguiente lista se muestan sintetizadores clásicos que fueron punto de referencia en algún sonido o escena. También se relacionan los músicos y artistas así como determinados estilos asociados a ellos.

Yamaha dx-1 (Depeche Mode, Elton John)
Moog modular (Rush, Wendy Carlos, Tomita, Tonto's Expanding Head Band, Emerson, Lake & Palmer, The Beatles)
ARP 2600 (The Who, Stevie Wonder, Weather Report, Edgar Winter, Jean-Michel Jarre)
ARP Odyssey (Kansas, Ultravox, Styx, Vangelis, Herbie Hancock)
Moog Taurus (Rush, Genesis, The Police, U2)
Minimoog (Los Jaivas, Pink Floyd, Rush, Yes, Emerson, Lake & Palmer, Stereolab, Devo, Ray Buttigieg, Rick Wakeman)
Micromoog (Lendi Vexer)
Moog Source(The Rentals)
Electronic Music Labs Electrocomp 101(Weezer)
EMS VCS3 (Roxy Music, Hawkwind, Pink Floyd, BBC Radiophonic Workshop)
Fairlight CMI (Jean-Michel Jarre, Jan Hammer, Peter Gabriel, Mike Oldfield, Pet Shop Boys, The Art of Noise)
NED Synclavier (Michael Jackson, Stevie Wonder, Laurie Anderson, Frank Zappa, Pat Metheny Group)
Sequential Circuits Prophet 5 El primer sintetizador programable del mercado (Berlin, Phil Collins, The Cars, Jean Michel Jarre, Genesis, Steve Winwood)
E-mu Emulator (The Residents, Depeche Mode, Deep Purple, Genesis)
Roland Jupiter-8 (Rush, Duran Duran, OMD, Huey Lewis and the News)
PPG Wave (Rush, Depeche Mode, The Fixx, Thomas Dolby)
Roland TB-303 (Techno, Acid House)
Roland D-50 (Jean-Michel Jarre, Limousine, Enya, Dream Theater)
Roland MT-32 (estándar de facto en música y efectos para videojuegos)
WaveFrame AudioFrame (Peter Gabriel, Stevie Wonder)
Yamaha DX7 (el rey de la síntesis de modulación de frecuencia) (Rush, Steve Reich, Depeche Mode, Zoot Woman, The Cure, Brian Eno, Howard Jones, Nitzer Ebb, Jens Johansson)
Casio VL-TONE o VL-1 (Stevie Wonder, Trio,Beastie Boys)
Yamaha GX-1 (Emerson, Lake & Palmer, Led Zeppelin
Yamaha SHS-10 (uno de los primeros "keytar" de los '80)
Yamaha SY-77
Yamaha MOTIF (Chick Corea)
Korg M1 (el primer sintetizador que llevó la tan popular síntesis avanzada integrada de korg y que dio origen a los llamados workstation) (Pet Shop Boys, Snap, DJ bobo, Mike Oldfield, Kitaro)
Korg Karma (Dream Theater, Jordan Rudess, Herbie Hancock)
Roland JP-8000 (el sintetizador que definió el sonido que luego se llamó música trance como Ozric Tentacles; el suave sonido de onda de diente de sierra para los solos de este tipo de sonido.
Clavia Nord Lead (The Prodigy, Zoot Woman, The Weathermen, Jean Michel Jarre, Derek Sherinian, el primer sintetizador digital que usó la técnica de modelado físico para emullar circuitos analógicos.
Oberheim OB-Xa (Queen, Rush, Prince, Styx, Supertramp, Van Halen)
Lyricon, primer sintetizador de viento producido en masa. (Michael Brecker, Tom Scott, Chuck Greenberg, Wayne Shorter)
Alesis Andromeda
Korg microKorg, Air, Beck, Jean Michel Jarre

 

 

 EL PROCESO DE GRABACION

 

Definiendo los Temas

Normalmente un grupo cuando no tiene experiencia en el estudio y tiene unos temas listos para grabar, no tiene en cuenta una serie de detalles fundamentales a la hora de hacer la grabación; así que empezaremos dando algunos consejos útiles para una mejor preparación de los temas, lo que supondrá un importante ahorro económico.

Antes de entrar al estudio, el grupo debe decidir y definir con claridad los temas que va a grabar. Esos temas hay que ensayarlos repetidamente hasta lograr una perfecta ejecución tanto en los principios como en los finales de cada canción. Antes de todo, el grupo debe tener en cuenta, que a la hora de componer un tema, lo ideal es hacerlo desde el principio con una claqueta (señal acústica, emitida por un metrónomo digital o una caja de ritmos, que define el tempo y la velocidad de las canciones).

El problema suele estar en el batería, que para dominar este sistema debe tener una preparación previa con claqueta de al menos unos 5 meses. Hay que tener en cuenta que si se ejecutan las canciones perfectamente a claqueta, se reducirán los costes de la grabación, además del tiempo y el trabajo del técnico.

Es muy importante que los grupos en el local de ensayo compongan y trabajen sus canciones con claqueta. Unas tres o cuatro semanas antes de grabar, el grupo debe ensayar los temas de una forma alternativa a la tradicional, es decir, deben tocar los temas haciendo distintas combinaciones de instrumentos (guitarra - bajo, bajo - batería, batería - guitarra, etc.), mientras el resto de componentes ESCUCHA detenidamente y prestando el máximo de atención. La idea es que los diferentes miembros del grupo se oigan unos a otros, para tener claro lo que toca cada uno y saber cómo suena.

Es el sonido, quizá, lo que menos tienen en cuenta los grupos noveles en la experiencia de grabar. La tarea de sacar un sonido global bueno al grupo realmente pertenece al técnico productor de sonido, pero esto no excluye a los propios músicos de conocer bien el manejo y las características de sus instrumentos y amplificadores; por tanto, para que una banda suene bien, lo primero es que sus componentes sepan cómo deben sonar individualmente de cara a conseguir un sonido conjunto perfecto.

La mayoría de los problemas suelen producirse por el mal estado en que se encuentran los instrumentos, así que será igual de importante una previa revisión y puesta a punto de los mismos (quintaje de guitarras y bajo; contactos a masa del cableado, problema que origina ruidos de línea; parches de la batería; limpieza de potenciómetros; revisión de multiefectos), en general, todo el equipo que se vaya a utilizar en la grabación.

Una vez llevados a cabo todos esto consejos, estamos preparados para entrar al estudio, y la primera pregunta que surge es: ¿Qué estudio? Para saber qué estudio es el más conveniente para nuestras necesidades, es recomendable informarse sobre anteriores trabajos realizados por dicho estudio. Si se tienen conocidos en otras bandas afines al propio estilo musical, que tengan discos o maquetas ya grabadas, hay que preguntar sobre las cualidades de los técnicos y las características del equipo de los estudios en los que han grabado, posiblemente eso ayudará a escoger el estudio adecuado.

En el Estudio de Grabacion

Por fin ya dentro del estudio, lo primero que se graba es la batería, aunque existen diversas técnicas que pueden aplicarse, grabando primero una base rítmica conjunta formada por batería, bajo y guitarra rítmica; este sistema se utiliza buscando una mayor comodidad de los músicos a la hora de ejecutar los riffs y, en consecuencia, una mayor pegada y naturalidad de los mismos.

Se monta la batería en el estudio, se colocan los micros y se toma el sonido, empezando por los bombos, seguidos de la caja, timbales, chaston, ride y platos; en esta fase hay que procurar que entre la menor señal posible de otros instrumentos por el micro que toma el sonido (por el micro del bombo que no entre el sonido de la caja, platos y demás y viceversa), esto se consigue gracias a los efectos llamados dinámicos (puertas de ruido, compresores, etc.). Para guiar al batería a la hora de ejecutar los temas, se grabará previamente una guitarra de referencia, que se enviará por auxiliares a cascos conjuntamente con la claqueta de la canción.

Para escoger las tomas buenas, deberemos fijarnos tanto en la velocidad del riff como en la intensidad del golpe en bombos y caja, ya que si no es igual en todos los golpes, se acentuará la pérdida de definición del ritmo de la batería de cara a la mezcla final. Se suele utilizar como complemento a la batería acústica, módulos de sonido para baterías, y ya está en la elección propia de cada grupo, mezclar el sonido acústico y procesado, sólo procesado o sólo acústico. Es muy importante que la base rítmica quede perfecta, así que aunque haya que repetir varias veces (suele ser un infierno cuando no salen las tomas), se deberá insistir hasta lograr la toma óptima, ya que ahorrará problemas con las tomas de los siguientes instrumentos.

Hay que saber que la ecualización de las tomas de sonido es plana y que cuando se graba lo que se busca es la pegada y encontrar el sonido más parecido al natural de cada instrumento, utilizando las distintas técnicas de multimicrofonía (varios micros recogiendo el sonido de un mismo instrumento) y los efectos de dinámica. La búsqueda del sonido se hace en la mezcla final, usando para ello los procesadores de efectos.

Una vez tomada la señal de la batería, teniendo ya todas las canciones completas y revisadas, se graba el bajo. En esta fase de la grabación, dependiendo del estilo musical del grupo, aunque casi siempre es así, se vigila que los toques del bajo coincidan con los toques de bombo de la batería (es importante a la hora de sacar la pegada final, y tanto es así que en los sistemas de grabación digital se colocan perfectamente sincronizados, cortando y pegando las notas mediante los programas de aplicación editores de sonido).

El siguiente instrumento a grabar es la guitarra (base rítmica primero y solos después, a ser posible en distintas pistas).

 Recordamos tener en cuenta que en la fase de grabación lo que se pretende es sacar un sonido lo más real posible, dependiendo éste de la toma microfónica (diversos micros en distintas posiciones). Es fundamental también que haya una buena señal de entrada, es decir, el músico debe controlar los niveles de ecualización, volumen, ganancia y saturación de su amplificador, ya que es preferible que el sonido de éste sea más limpio que de costumbre (nos referimos a la forma de ecualizarlo en el local de ensayo).

Lo siguiente que se graba es, en caso de haberlo, otros instrumentos de cuerda (violín, chelo, etc.); de viento (flauta, saxofón, trompeta, etc.); y teclados (ya sean acústicos o electrónicos). Todos estos instrumentos tomarán como guía para seguir la canción la base rítmica de ésta, oyendo por cascos el envío de auxiliares que corresponda a la batería, bajo y guitarra rítmica.

Se da el caso en que a veces es necesaria la voz u otro instrumento solista para hacer de guía; se podrá meter esta señal por línea desde la mesa y sin grabarla (cualquier truco es válido con tal de conseguir buenas tomas, y la forma de actuar dependerá de las necesidades de cada músico).

 Después de una estudiada comprobación de los temas grabados, comienza la grabación de la voz. Para tomar la señal de la voz hay que hacer hincapié en los efectos de dinámica (compresores, puertas de ruido, etc.) dando por supuesto que el estudio dispondrá de buenos micros para voz.

Se tomará como referencia desde la sala de control todas las pistas restantes ya grabadas, escuchando así todos los instrumentos al completo y comparando el acoplamiento de las distintas melodías con la voz; por auxiliares, el cantante escuchará también todos los instrumentos, dependiendo de su elección.

Es la voz la que supone una parte muy importante en el disco, ya que siempre estará en primer plano, por lo que hay que dedicarle especial atención y más tiempo del habitual. Se suelen utilizar filtros anti-popping (evitan el sonido de las consonantes fuertes como pueden ser: S, Z, P, etc.), de materiales como seda o papel y que se colocan delante del micro, consiguiendo así una mayor limpieza de la voz.

Primero se grabará toda la voz solista, a ser posible en un mínimo de dos pistas (técnicas de doblaje para efectos de estéreo en la posterior mezcla) y una vez finalizada ésta, pasaremos a tomar la señal de los coros.

Una vez tomada la señal de la voz al completo, comienza la fase de limpieza de pistas eliminando ruidos no deseados que hayan podido filtrarse a la barrera de los efectos de dinámica y que pisan frecuencias de otros instrumentos, cambiando el sonido de éstas y ensuciando además la grabación. De esta fase y de la corrección de los últimos errores también dependerá mucho la calidad final de la grabación. Al acabar el proceso de limpieza de pistas, y habiendo igualado los volúmenes de señal de cada pista, tendremos el trabajo listo para la mezcla.

Para conseguir una buena mezcla no hay ninguna regla general, y la calidad de ésta de penderá directamente del técnico y de los procesadores de efectos que se utilicen, influyendo la calidad y el número de éstos. Con la mezcla se trata de conseguir una ecualización que separe lo más posible las frecuencias de cada instrumento entre sí, para que al final sea más fácil distinguir las distintas señales cuando se está oyendo todo en conjunto en una canción.

Sobre el uso de los efectos tampoco hay nada escrito, pero no conviene abusar de ellos a no ser que la producción lo requiera. (Un mal uso de los efectos puede estropear una buena señal de entrada). Buscaremos también en esta fase de mezcla una colocación en el espacio de los instrumentos mediante las panorámicas y los efectos de estéreo. Se intentará hacer una mezcla lo más dinámica posible, para evitar un sonido lineal y monótono en la grabación. Es conveniente ir oyendo premezclas con detenimiento antes de decidirse por la mezcla final, ya que es el momento cumbre de la grabación y no hay que precipitarse.

Con la mezcla ya realizada, ya tenemos el trabajo listo para editar el CD.

 

ETAPAS DE LA PRODUCCION MUSICAL
 

Existen varias etapas a la hora de producir una canción musical. Lo primero es la composición de la música, es decir, establecer su partitura haciendo su melodía, ritmo, acompañamientos... Después es preciso grabar las melodías y ritmos que hemos compuesto; pera ello nos valdremos de un secuenciador que será el encargado de registrar nuestras composiciones.

Más adelante veremos que existen dos tipos de secuenciadores, y aprenderemos sus partes constituyentes. A continuacion puedes ver un secuenciador:

Se muestra un secuenciador


Con el secuenciador podemos grabar nuestras composiciones musicales.

El siguiente paso en la producción musical es la mezcla. Este proceso es muy importante, y será el que más tiempo nos lleve a la hora de la producción. También engloba a otros procesos como el procesamiento o la monitorización.

Cuando suenan todos los instrumentos ya grabados a la vez, suele sonar todo embarullado; el proceso de la mezcla tiene como objetivo hacer que suenen todos los instrumentos a la vez de la mejor forma posible.

Una mesa de mezclas


Con la mesa de mezclas podemos hacer sonar todos los instrumentos a la vez sin que suenen embarullados.

El último proceso en la producción es la masterización. Sirve para darle el toque final a nuestras producciones; por ejemplo , puede ser que el volumen final no sea óptimo y suene la mezcla muy bajo. Podríamos masterizar aplicando un maximizador para subir el volumen general de la producción.

Un maximizador


Con el maximizador podemos darle una amplificación óptima a nuestras canciones.

Estas son las partes fundamentales en la producción musical. Dentro de cada una de estas etapas hay otras, como pueden ser la cuantificación, la ecualización o la monitorización.


 
 

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